La coctelería peruana vuelve a ocupar un lugar destacado en el escenario internacional. En la edición 2026 de The World’s 50 Best Bars, dos bares de Lima fueron reconocidos entre los 50 mejores del planeta: Lady Bee, que alcanzó el puesto N.º 9, y Sastrería Martínez, que se ubicó en el N.º 37.
El resultado confirma la presencia sostenida de Lima en uno de los listados más influyentes de la industria global de bares y, al mismo tiempo, evidencia la diversidad de propuestas que actualmente conviven en la capital peruana. Desde una coctelería profundamente vinculada con los productos y territorios del Perú hasta un sofisticado concepto de speakeasy, ambos establecimientos han construido una identidad propia que trasciende el uso del pisco como ingrediente protagonista.
La ceremonia de The World’s 50 Best Bars 2026 se realizó este 7 de octubre en Milán, Italia. La edición, la número 18 del ranking, reunió establecimientos de 26 ciudades. El primer puesto fue para Bar Leone, de Hong Kong, que repitió como el mejor bar del mundo. En Sudamérica, Alquímico, de Cartagena, ocupó el tercer lugar y fue reconocido además como The Best Bar in South America. En total, nueve bares de la región ingresaron al listado.
Lady Bee: ascenso hasta el puesto 9
El resultado más destacado para Lima fue el de Lady Bee, que escaló hasta el puesto N.º 9, tres posiciones por encima de su ubicación de 2025, cuando ocupó el N.º 13. Con este nuevo reconocimiento, el bar continúa su trayectoria ascendente en The World’s 50 Best Bars.
Ubicado actualmente en Barranco, Lady Bee ha construido su propuesta alrededor de lo que define como una mixología orientada al producto, con una mirada particular hacia la diversidad de la despensa peruana. Su carta explora ingredientes provenientes de distintas regiones del país y pone especial atención en la estacionalidad, la trazabilidad y el trabajo de productores y comunidades.

Lady Bee
La propuesta fue creada por Alonso Palomino y Gabriela León, junto con Alejandra León. Palomino está al frente de la dirección del bar, mientras que León, chef de formación, aporta una mirada gastronómica que se refleja en la relación entre cocina y barra. El concepto busca que los ingredientes peruanos no sean simplemente un elemento decorativo, sino el punto de partida para construir los cócteles.
Esa filosofía puede encontrarse en preparaciones que recurren a productos de la costa, los Andes y la Amazonía, así como a ingredientes menos habituales dentro de la coctelería internacional. Oca, mashua, tubérculos, frutas amazónicas, miel de abeja sin aguijón, pisco y destilados andinos forman parte de un repertorio que busca mostrar la diversidad geográfica del Perú a través del vaso.
Sastrería Martínez: el speakeasy peruano que mantiene su lugar
La segunda representación limeña corresponde a Sastrería Martínez, que ocupó el puesto N.º 37. Aunque descendió cuatro posiciones respecto de 2025 —cuando debutó en el puesto N.º 33—, el establecimiento mantiene su presencia entre los 50 mejores bares del planeta por segundo año consecutivo.
En Miraflores, Sastrería Martínez propone una experiencia completamente diferente. El concepto parte de la estética de un antiguo taller de sastrería y de la tradición de los speakeasy, los bares clandestinos que proliferaron en Estados Unidos durante la época de la Prohibición.

Sastrería Martinez
Detrás del concepto está Diego Macedo, quien ha desarrollado una propuesta que combina técnica, teatralidad y una interpretación contemporánea de los sabores peruanos.
Sin embargo, el atractivo de Sastrería Martínez va más allá de su puesta en escena. Su carta toma estructuras reconocibles de la coctelería clásica y las transforma mediante ingredientes de diferentes regiones del Perú. Pisco, frutas, hierbas y productos de la costa, sierra y Amazonía aparecen reinterpretados en preparaciones que conservan la estructura de un cóctel clásico, pero incorporan una identidad local.
El resultado de 2026 también debe leerse como parte de una presencia internacional que Lima viene construyendo desde hace varios años. Lady Bee y Sastrería Martínez no aparecen de manera aislada: forman parte de una generación de bares que ha llevado la conversación sobre la coctelería peruana hacia nuevos territorios.
Redacción Sommelier