La Granja Azul celebró más de siete décadas de fundación con una fiesta inolvidable. Son pocos los restaurantes que pueden celebrar 75 años reuniendo familias y amigos alrededor de una mesa.
Todo comenzó en 1950, en Santa Clara, con una receta que no se parecía a ninguna otra: el pollo a la brasa, uno de los platos más queridos por los peruanos.
Sus pollos bebés, sazonados con insumos de calidad, se acompañan de los complementos perfectos: papas peruanas 100% naturales, crocantes por fuera y cremosas por dentro; pancitos recién horneados; ensalada fresca y crujiente; y su famosa mayonesa.

Pollo a la brasa de La Granja Azul
Toda esa historia cobró vida en la gran fiesta de aniversario celebrada en Santa Clara, el lugar donde todo comenzó. Bajo el nombre “El Origen”, la celebración rindió homenaje al nacimiento del pollo a la brasa y a los 75 años de La Granja Azul.
La fiesta reunió a la familia, los amigos de siempre y los amantes de La Granja Azul, entre pollos, cócteles y recuerdos únicos, en una tarde y noche inolvidables, llenas de música, baile y momentos especiales.
Reconocida con diversos premios como “Mejor Pollo a la Brasa” por los Premios Summum 2024 y La Granja Azul – Santa Clara como “Mejor Restaurante Campestre” por Premios Somos 2024 y 2025. Hoy cuenta con 5 sedes que acercan su sabor a más peruanos:
- Santa Clara: la sede inicial. Un espacio campestre rodeado de áreas verdes, amplias terrazas, juegos al aire libre y una laguna bajo el sol.
- San Isidro y El Polo: dos sedes urbanas que mantienen intacta la mística y la calidad que distinguen a Granja Azul desde sus inicios.
- Boulevard de Asia y Punta Hermosa: dos sedes de playa que acompañan cada temporada de verano.
NDP