Ubicada en una hermosa casona colonial con muros de b, en la calle Puente Bolognesi 216, en Arequipa, Kafi Wasi acaba de ser elegida como la segunda mejor cafetería de Sudamérica en el ránking World’s 100 Best Coffee Shops, encabezando una larga lista de 23 cafeterías de especialidad peruanas, la más numerosa de esta lista.
Por Vanessa Rolfini @rutasgolosas
Al frente de Kafi Wasi, que significa “casa del café” en quechua, está la pareja de esposos arequipeños Diego Cisneros Pinto y Pamela Reynar Neyra. Él estudió barismo en Le Cordon Bleu de Lima y ella gastronomía. Ambos forman una dupla que ha dado los mejores resultados abarcando no solo el mundo líquido, sino el sólido también.
“Al principio fue difícil. Porque las personas tenían otro concepto del café: oscuro, amargo, al que le añadían azúcar. Tomó tiempo explicar que el buen café tiene atributos que lo distinguen por su origen y calidad. No imponemos nuestro criterio, solo orientamos para que la experiencia sea la mejor. Tenemos varios perfiles de café, intentando complacer todos los gustos”, expresa Cisneros, quien le dedica gran tiempo al estudio y a la capacitación de modo que, “pueda sustentar y explicar mejor cada bebida que servimos”.

Diversidad de café en Kafi Wasi
“Desde el principio hemos trabajado con la certeza de que hacemos las cosas bien. Dedicamos tiempo a la selección de los granos, para que muestren lo mejor de sí según la preparación que haremos”, afirma el barista, quien, además, asegura que ponen especial acento en la hospitalidad, en que los clientes se sientan bien atendidos desde que llegan y en afianzar la experiencia sensorial.
Del sueño a la taza:
Diego y Pamela aseveran que no desean abrir más cafeterías. Por el momento prefieren centrarse en la atención al cliente, en las armonías de bebidas a base de café con la comida, en su carta que modifican cada seis meses.
Seleccionan y tuestan el café, lo sirven en varios formatos divididos en secciones; desde los más clásicos en la sección “Espresso bar”, hasta los que les añaden CO2 o Nitrógeno, agrupados en la sección “Enjoy the experience”; o secciones donde se exhiben las bebidas más creativas, con algún sello distintivo como la “Signature drinks” y “Coffee drinks”. También dedican toda un área del menú a los “Not espresso” donde la base es matcha, chai y chocolate.
La selección de los platillos, todos hechos en Kafi Wasi, está vinculada a las bebidas desde su selección y concepción, donde resaltan platos con base en panes y bollería, elaborados con masa madre, además, de una selección de postres. En conclusión, una atención al detalle donde parece que nada se escapa. Esto responde, en parte, a la interrogante sobre qué los coloca en tal posición en un ranking de cafeterías internacionales, considerando que las cafeterías peruanas que lo integran son de altísima calidad.
Cisneros cuenta que sueñan con tener un cafetal en la región de Cusco, específicamente en Santa Teresa, porque les cautivan los paisajes y la calidad de su café. Desean plantar distintas variedades de cafetos, cuidarlos, cosecharlos, abrir un espacio para la experimentación y el conocimiento, donde los visitantes experimenten el proceso del grano a la taza. Además, admiten que sienten especial afecto por esta región donde trabajaron y tienen grandes amigos con pasiones afines.
¿Qué sigue a este reconocimiento?:
“Mi esposa y yo tenemos un compromiso de continuar el trabajo como lo venimos haciendo hasta ahora. Continuar nuestras capacitaciones y perfeccionar cada vez más la experiencia de hospitalidad”, expresa Cisneros, quien añade, “gracias a este reconocimiento ha crecido el público local en Kafi Wasi, antes solían venir más turistas. Ahora nos visitan en proporciones casi iguales”.
Esto le da a la ciudad de Arequipa un motivo más para disfrutar la experiencia gastronómica que ofrece, que se distingue por una culinaria con rasgos distintivos respecto al resto de Perú, a lo que se suma la producción de vino y pisco, incluso, los referentes a la chocolatería, porque si bien la zona no produce cacao, La Ibérica es una de las más antiguas en toda América.