El mochi es un es un pastel de arroz japonés hecho de mochigome que tiene una historia rica y fascinante. Se cree que su origen se remonta a miles de años atrás, durante el período Jomon en Japón (hace más de 10,000 años), donde el arroz comenzó a ser parte importante de la dieta japonesa. Sin embargo, el mochi como lo conocemos hoy en día se desarrolló y popularizó durante el período Heian (794-1185 d.C.).
Originalmente, solo se utilizaba en ceremonias sintoístas como ofrenda a los dioses, pero luego se popularizó y pasó de ser un alimento ritual a un dulce popular disfrutado por personas de todas las edades.
Está hecho de un arroz de grano corto glutinoso y, a veces, de otros ingredientes como agua, azúcar y maicena. El proceso tradicional o Mochitsuki, para cocinar mochi implica remojar el arroz glutinoso durante la noche y luego cocerlo al vapor. El arroz cocido al vapor se machaca en un mortero de madera hasta obtener una masa suave y elástica y se le da la forma deseada. Finalmente, se moldea en formas redondas o rectangulares para su consumo.
El mochi es un alimento versátil que se consume durante todo el año, pero es especialmente importante durante el Año Nuevo Japonés y en varias festividades
Formas de consumo:
El mochi se consume de diversas formas, incluyendo el daifuku mochi (bolitas de mochi rellenas de pasta de frijol dulce), mochi con frutas, helado, o simplemente con azúcar o salsa de soja.
El mochi se consume en diversas festividades y ocasiones especiales, representando un vínculo entre la comida y la historia; está fuertemente asociado con el Año Nuevo japonés (Oshogatsu) y se considera un símbolo de buena suerte y prosperidad.
En resumen, el mochi es un dulce japonés con una rica historia, arraigado en la tradición y la cultura japonesa, y que ha evolucionado para convertirse en un postre popular a nivel mundial. Hoy, se celebra el Día del Mochi y les traemos 4 opciones dónde encontrar algunos bien sabrosos en Lima.
1. Kunimochi
Sandra Kuniyomi, es la mente creadora detrás de esta marca. Además de contar con mochis de sabores poco comunes como maracumango, pie de limón o cookies and cream, en Kunimochi tienen cuchareables que vienen en vasito, los “Kunicuchareables”. El que recomendamos: el de bizcocho de chocolate húmedo, foudge de nutella, trocitos de fresa y mochi bites.
IG: @kuni.mochi
2. Okasan
Okasan significa “madre” en japonés, Sandra Kamiyama y Jem Oshiro crearon esta marca para difundir sus raíces japonesas. Sus mochis tienen un toque casero y muy familiar. Prueba sus sabores de pistacho, lúcuma, nutella, oreo o cheesecake de fresa, que vienen en una linda presentación de hasta 12 unidades. Aquí, también puedes combinar tu box con sus famosos taiyakis, pastel japonés que tiene forma de pez, tradicionalmente relleno con pasta de judías rojas azuki, aunque acá lo encuentras con 6 rellenos distintos.
3. Mochii Donuts
Shang Long Dai, ciudadano chino, y su esposa, Valentina Chen Zeng, son una pareja de diseñadores que decidieron emprender el negocio de Mochii Donuts en Lima. Su local en San Borja llama la atención de comensales en busca de algo novedoso y diferente.
Sus Mochii Donuts vienen en innovadoras presentaciones que fusionan este típico postre japonés con la clásica rosquilla. Sus sabores también son llamativos como el de churro o picarón, así como sus diseños, algunos inspirados en personajes de moda como la capibara o la tradicional Hello Kitty.
IG: @mochiidonutss
4. Posdata Café
Cafetería fusión peruano japonesa. Ofrecen una variada carta de productos saludables, hechos en casa y una carta diferenciada de postres y bebidas orientales. No solo ofrecen mochis sino taiyakis, pastel japonés que tiene forma de pez, tradicionalmente relleno con pasta de judías rojas azuki, aunque acá lo encuentras relleno de crema pastelera, y también venden dorayakis rellenos de crema pastelera (dulce japonés, parecido a un panqueque, que consiste en dos capas de bizcocho redondo y esponjoso, rellenas de una pasta dulce de judías rojas llamada “anko”).
Redacción Sommelier