La etiqueta insignia de Catena Zapata sintetiza la revolución de los vinos de altura y el ascenso de Argentina al escenario de los grandes vinos del mundo.
Pocas etiquetas han logrado redefinir la percepción internacional de un país como lo hizo Nicolás Catena Zapata. Considerado uno de los grandes íconos de Sudamérica, este vino representa la visión, la audacia y el espíritu pionero de una familia que transformó a Argentina en una de las potencias del vino de alta gama del mundo.

NICOLÁS CATENA
La historia comienza con el doctor Nicolás Catena Zapata, figura fundamental en la revolución cualitativa del vino argentino. Inspirado por el éxito de los grandes Cabernet Sauvignon de California y Burdeos, Catena soñó con crear un vino capaz de competir con las etiquetas más prestigiosas del planeta. Ese sueño tomó forma en 1997 con el lanzamiento de Nicolás Catena Zapata, un ensamblaje concebido para demostrar el potencial de los viñedos argentinos de altura.
Más que un vino, Nicolás Catena Zapata se convirtió en una declaración de principios. Elaborado a partir de una selección de parcelas excepcionales de Mendoza, combina principalmente Cabernet Sauvignon, Malbec y, en algunas cosechas, Cabernet Franc. La composición varía según el año, buscando expresar la mejor interpretación posible del terroir y de cada vendimia.
La filosofía detrás de esta etiqueta está íntimamente ligada al trabajo de investigación desarrollado por la familia Catena en viñedos de gran altitud, especialmente en el Valle de Uco. Estas zonas, consideradas experimentales en su momento, demostraron que la combinación de amplitud térmica, radiación solar y suelos complejos podía generar vinos de extraordinaria concentración, frescura y capacidad de guarda.
En copa, Nicolás Catena Zapata exhibe una notable profundidad aromática. Los frutos negros maduros, las especias, el grafito, las notas balsámicas y los matices de cacao y tabaco se integran con elegancia. En boca destaca por su estructura, tensión y equilibrio, con taninos finos y una persistencia que confirma su condición de gran vino de guarda.
Su prestigio internacional se consolidó cuando distintas añadas obtuvieron reconocimientos de la crítica especializada y lograron sobresalir en catas a ciegas frente a reconocidos vinos de Burdeos y California. Desde entonces, Nicolás Catena Zapata es considerado uno de los máximos exponentes del vino argentino de alta gama y una referencia obligada para coleccionistas y amantes del vino en todo el mundo.
En términos gastronómicos, su complejidad encuentra aliados ideales en carnes maduradas, cordero de larga cocción, cortes premium a la parrilla, hongos silvestres y quesos de larga guarda. Su capacidad de evolución en botella permite además descubrir nuevas capas aromáticas y texturales con el paso de los años.
Nicolás Catena Zapata no solo es un vino excepcional; es el símbolo de una revolución vitivinícola que posicionó a Argentina entre las regiones más respetadas del mundo. Cada botella resume décadas de investigación, pasión familiar y una convicción inquebrantable: que los grandes vinos pueden nacer al pie de los Andes.