Joel Chirinos ganó el World Class Perú por primera vez en 2014, cuando tenía 27 años y trabajaba detrás de la barra de Maras, en el Westin Lima. Lo ganó de nuevo en 2016. Y en el 2025 lo ganó por tercera vez, convirtiéndose en el único bartender peruano que ha logrado eso. Es también el único que ha representado al Perú en la final mundial de esta competencia, dos veces.
Chirinos pasó por Maras hace más de diez años y dejó una huella que el bar todavía lleva encima. Ahora vuelve para diseñar la nueva carta de El Salar, y lo que ha creado es, sin exagerar, una de las propuestas de coctelería más serias de Lima en lo que va del año.
El Salar ocupa el primer piso del Westin, y su cocina lleva el respaldo directo de Maras, lo que en la práctica significa que la mesa aquí importa tanto como la copa. Pastel de choclo con cola de buey y parmesano, ravioles de loche con tomate confitado, arroz con langostinos al bisque. Una carta que no pide disculpas por estar en un bar y que sitúa a El Salar en una categoría propia dentro de la escena de San Isidro.
La carta de cócteles que ha diseñado Chirinos es un trabajo de autor. Un Rubí Sour con gin MG, reducción de arándanos y limón tahíti. Un Isidro que junta tequila Espolon Reposado, mezcal y azafrán con una precisión que no tiene nada de casual. Un Salar Punch donde el ron Flor de Caña 12 años convive con un toque cordial de maracuyá y un aire de fruta de la pasión. Cada cóctel tiene una lógica que lo sostiene. La barra de El Salar tiene ahora una carta que está a la altura de su cocina.

Rubí Sour, cóctel de la nueva carta de El Salar
Al caer la noche, El Salar cambia de ritmo. La música sube, y con frecuencia hay música en vivo que le dan al espacio una energía que pocos bares de hotel en Lima pueden igualar. En las paredes, el mural del artista urbano Pésimo, una de las voces más reconocidas del arte urbano peruano, termina de definir el carácter del lugar.
El Salar lleva años siendo uno de los bares más interesantes de Lima sin que mucha gente lo diga en voz alta. Con una carta firmada por Chirinos, ya no habrá excusa para seguir callado.
NDP