La historia de la familia Botran en Guatemala se remonta a 1939, cuando los hermanos Botran comenzaron a producir ron en tierras de altura. Fieles al método tradicional, apostaron por la destilación de miel virgen de caña de azúcar- no melaza-, y por un sistema de añejamiento dinámico inspirado en el método de solera.
En el universo de los grandes destilados latinoamericanos, pocos nombres despiertan tanto respeto como el de Ron Botran Infinito. Esta joya representa la máxima expresión de la tradición ronera guatemalteca: una obra que combina paciencia, herencia familiar y una visión contemporánea del lujo.
Un legado con más de ocho décadas:
“Infinito” no es un nombre casual: alude a la continuidad del legado, a la suma de generaciones que han perfeccionado un estilo elegante, profundo y estructurado. Simboliza las posibilidades ilimitadas y el viaje interminable de sabor y descubrimiento que define esta edición.
Es un ron de la reserva exclusiva de la familia, elaborado a partir de una mezcla de rones añejados entre 12 y 25 años. Se distingue por ser el primer ron del mundo envejecido en ocho barricas distintas que previamente contuvieron whiskey americano, whiskey americano con tostado medio, vino de Jerez (España), vino de Oporto (Portugal), vino de Amarone (Italia), vino de Francia (Sauternes), vino de Burgos, (Ribera del Duero -España), vino de Italia (Marsala).

Botran Rum
El sistema Solera: tiempo en movimiento
El método Solera que utiliza Ron Botran es un sistema de añejamiento dinámico y escalonado que permite mezclar rones de distintas edades para lograr mayor equilibrio, complejidad y consistencia en el perfil final. Da como resultado rones más suaves y sedosos, con notas complejas (frutos secos, vainilla, cacao, especias), con final largo y equilibrado.
La influencia de la altura:
Uno elemento clave, así como el método solera, es el entorno. A diferencia de otros rones del Caribe, el estilo guatemalteco se caracteriza por su maduración en clima de montaña. El ron madura en las tierras altas de Guatemala, a más de 2,300 metros sobre el nivel del mar. Esta condición climática ralentiza la interacción entre el destilado y la madera, favoreciendo una evolución más pausada y equilibrada.
Perfil sensorial: profundidad y equilibrio
En copa, se presenta con un tono ámbar oscuro con reflejos caoba. En nariz, es intenso y envolvente: deliciosas notas a maple, chocolate cherry y pasas. Suaves matices de canela y dátil.
En boca es sedoso y estructurado. Dulzura de maple, chocolate negro y ligeras notas cítricas, madera tostada.
Un ron de colección:
Más que un ron para coctelería, Botran Infinito está concebido como un destilado de contemplación. Su botella —sobria y contemporánea— refuerza la idea de exclusividad y artesanía.
En un contexto donde los destilados premium latinoamericanos ganan terreno en mercados internacionales, este ron se posiciona como embajador del “savoir-faire” guatemalteco. No es solo un producto; es una narrativa embotellada que habla de altura, tiempo y tradición.
Para coleccionistas y amantes de los grandes rones, Ron Botran Infinito es, literalmente, una experiencia sin fin.
Redacción Sommelier