Ubicada en la localidad de Samaniego y bajo la Sierra de Cantabria, se encuentra Bodegas Baigorri, integrada perfectamente en su entorno emerge en un lugar emblemático de la Rioja Alavesa en la D.O. Rioja, España.
Baigorri fue proyectada en 2002 por el fallecido arquitecto Iñaki Aspiazu Iza en colaboración con un grupo de empresarios vascos. Su arquitectura tiene un protagonismo decisivo en la elaboración del vino, diferenciándose de otras bodegas diseñadas por grandes arquitectos, en las que su intervención queda supeditada al plano más estético.
Una estructura sencilla y funcional
Esta bodega de diseño abrió sus puertas en 2002, con un planteamiento tan sencillo como revolucionario: evitar la utilización de medios mecánicos que pudieran dañar la uva.
El fundador de la bodega, Jesús Baigorri, optó por ceder todo el protagonismo a la uva y al entorno. ¿El objetivo? Concebir un edificio que permitiera al vino seguir un proceso de arriba abajo donde no interviniera ninguna máquina. “Había que encontrar una estructura lo más sencilla y funcional posible, basada en la Ley de la Gravedad”, explica Pedro Martínez Hernández, actual propietario de la bodega.
El proyecto consistió en integrar la bodega en el entorno de manera sostenible, buscando el menor impacto en el paisaje. Así que se optó por enterrar la bodega en la tierra y coronarla con un cubo de cristal para que actuara como un gran lucernario.

Bodegas Baigorri
Todo el proceso se realiza por gravedad, de forma vertical, para preservar al máximo la integridad de las uvas, que llegan enteras a la fermentación. No existe tolva de recepción y no se utilizan bombas para el traslado de la uva ni para el remontado de los depósitos que puedan dañarla; desde las mesas de selección hasta el embotellado a lo largo de las diferentes plantas subterráneas, optimizando así todas las fases del proceso.
Los materiales que se utilizaron para la obra fueron básicamente tres: el hormigón, el vidrio y el acero.
Les recomendamos estos vinos:
1. Baigorri Blanco Fermentado en Barrica:
Este vino fue elegido “Mejor vino blanco de Rioja” en los International Wine Challenge en el 2022 con 95 puntos. Este gran vino blanco riojano, cuya textura y aromas proviene de su crianza en barrica, hacen de este coupage, formado por Viura y un pequeño porcentaje de Malvasía, un vino potente, untuoso, sabroso y complejo.
Va muy bien con cualquier tipo de pescado, incluso con carnes ligeras de ave. Buen acompañamiento para aperitivos a base de quesos, tablas de ibéricos y frutos secos.
2. Baigorri Rosado:
Vino rosado elaborado con Tempranillo, Viura y Garnacha. Un vino joven especialmente pensado para acompañar aperitivos, así como pescados y mariscos. Suave, con un final largo e intenso, que conquista por sus aromas frutales cítricos de piña.
Es un vino especialmente apto para aperitivos de cualquier tipo, mariscos y pescados.
3. Baigorri Garnacha:
Un mono varietal de Garnacha que busca tanto la expresión máxima de los orígenes varietales de Rioja, como la esencia de los viñedos de donde proviene (viñedo de altura situado por encima de 700 metros con un suelo arcillo-ferroso muy pobre). Un vino que refleja, gracias a la altura de su viñedo y la edad de las viñas (de más de 65 años), los matices de frescura y elegancia de la variedad Garnacha.
4. Baigorri Crianza Tempranillo
De uvas Tempranillo y Garnacha, este rioja presenta una de las relaciones calidad-precio más atractivas del mercado. Posee un buen equilibrio entre fruta y madera, frescura y concentración, elegancia y potencia. Sus aromas a fruta negra y acompotada y su boca sedosa, lo convierten en un Crianza apetitoso.