Hay vinos que hablan de una cosecha. Otros, de un lugar. Pero hay algunos que logran capturar algo más profundo: una historia. Una filosofía. Un punto de partida.
En Tacama, la viña más antigua de Sudamérica, fundada en 1540, en Ica, hay una línea que encarna esa idea. Se llama Origen, y su nombre no es casualidad: es una mirada al pasado para crear el vino del presente.
La historia de Origen comenzó en 2017, con una etiqueta que llevaba una gran “O” en el centro. Hoy, esa letra se ha vuelto el símbolo de la línea. La “O” representa el origen de todo: la tierra, el sol, la vid. Es un homenaje al punto de partida, a la pureza de lo esencial, a la idea de que lo verdadero no necesita disfraz.
El valor de una base viva:
Todos los vinos tintos de Origen tienen algo en común: nacen del mismo Malbec. Uno cultivado en parcelas plantadas entre 1940 y 1960, en pie franco y regado en pozas tradicionales, este viñedo ha sobrevivido décadas de sol, viento, arena y cambio.
Ese Malbec es hoy una joya enológica. La fruta que entrega tiene una concentración natural, un equilibrio noble y una expresión auténtica del terroir de Tacama.
Este vino se cría durante 12 meses en barricas de roble francés de segundo uso. No se busca disfrazarlo, sino realzar sus notas profundas a cacao, tabaco, café. Es una crianza que respeta, pero no impone.
El contrapunto que le da vida:
Cada vino tinto de la línea Origen (Malbec & Malbec, Malbec & Petit Verdot, Malbec & Carmenère, Malbec & Alicante Bouschet) se completa con un segundo componente: un varietal joven, sin crianza, lleno de fruta y frescura.
Lo que se obtiene no es un vino que busca ser fácil, sino uno que se mueve con soltura entre lo profundo y lo espontáneo. Que ofrece capas, textura, y un ritmo propio en boca. Vinos para descubrir, para volver, para disfrutar sin prisa.
La familia “O” ha crecido. Hoy, está compuesta por:
Malbec & Malbec
Malbec & Petit Verdot
Malbec & Carmenère
Malbec & Alicante Bouschet

Origen Malbec & Alicante Bouschet
Viognier & Sauvignon Blanc
Sí, también hay un blanco. Porque el origen es diverso, no es una fórmula, es una forma de ver el vino.
Una expresión para cada paladar:
Cada botella de Origen tiene su personalidad:
El Malbec & Malbec es directo, con notas de mora madura, eucalipto y chocolate. Clásico y elegante.
El Petit Verdot suma carácter, taninos firmes, flores y especias. Ideal para carnes intensas o platos especiados.
El Carmenère es fresco, herbal, con un toque dulce y mucha jugosidad. Acompaña desde un lomo saltado hasta un chicharrón.
El Alicante Bouschet es el más potente: profundo, tánico, con mucha estructura.
Y el Viognier & Sauvignon Blanc es pura expresión aromática: fruta tropical, flores blancas, acidez vibrante. Perfecto con ceviches, tiraditos o sushi.
De Ica al mundo: Una línea premiada
Desde que fue relanzada como Origen, esta línea ha conquistado paladares más allá del Perú. Sus vinos han recibido medallas de oro, plata y bronce en el International Wine Challenge, elogios en el Salón del Vino Peruano, reconocimientos en Expovino Wong, y menciones destacadas en el ranking del crítico de vinos británico Tim Atkin, con puntajes mayores a 90 puntos.
Pero más allá de los premios, lo que distingue a Origen es su coherencia: cada vino es un reflejo sincero de su origen, de sus parras, de su clima, de su filosofía.
Una invitación a volver:
Beber un vino Origen no es solo abrir una botella. Es hacer una pausa. Es mirar atrás y entender que todo lo que importa empieza desde un lugar auténtico. Desde el campo. Desde el cuidado. Desde el respeto.
En un mundo que vive apurado, hay algo profundamente valioso en volver al origen. A lo que no necesita explicación, solo tiempo. A lo que está bien hecho, desde la tierra. A lo que nos conecta con lo esencial. Y en cada copa de Origen, ese regreso se vuelve celebración.