VIDA Y ESTILO

Lindo Tarapoto ¿Di?

Tenía muchas razones para volver a Tarapoto. Sobre todo esa imperiosa necesidad de romper con la rutina y dejarte llevar por lo que vendrá. Pero también quería reencontrarme con ese cálido escenario, de gente acogedora, que guardaba en mi memoria. Mi destino era Pumarinri. Un hotel enclavado en la ladera de una montaña, al pie del río Huallaga, a solo media hora de la ciudad. Tenía una idea de lo que me esperaba. Naturaleza y relax, pero Pumarinri me sorprendió. Su ubicación es realmente un lujo. Rodeado de bosques y ríos, el sitio es imponente. ¡La vista lo es todo!; está ubicado entre el área de Conservación Regional Cerro Escalera y el Parque Nacional Cordillera Azul. Dos refugios de vida que le dan una atmosfera verde que se impone e invita a tener unos días de paz y descanso.

El Pumarinri cuenta con doce habitaciones con terraza o pequeños balcones, con una vista que invita a no querer moverse. Pero si el calor lo agobia, vaya a la piscina del hotel; desde ahí descanse en medio de la tranquilidad que impera en el lugar y aproveche para contemplar el verde que lo rodea. Si lo que quiere es aventura pregunte por las excursiones por río que atraviesan el Huallaga y el Mayo. Vaya en busca de alguna apacible playa para descansar u observar aves, mariposas y anfibios, que abundan en esta zona. Pregunte por el pueblo de Shapaja, encallado en una pequeña playa del Huallaga, y si tiene la suerte de encontrarlo de fiesta, como lo encontramos nosotros, aproveché y únase a la celebración, contágiese de la alegría de la selva. Otra opción son los paseos por las trochas del hotel -alguna lo conducirá a una poza natural con una pequeña catarata; ¡un deleite total!, donde podrá refrescarse y estar lo más cerca posible de la naturaleza-, o una excursión a las cataratas de Pucayaquillo (dos horas de camino). ¡Aquí nadie se salva de los mosquitos! Así que vaya prevenido.

Mis días en Tarapoto fueron inesperados como todo viaje. Pumarinri me dejó más de una alegría. Tardes lluviosas y algo ventosas que refrescaron mis momentos, amaneceres nubosos que con el pasar de las horas daban paso al inmenso bosque que nos rodeaba, noches de luna llena que iluminaron mi descanso y cielos estrellados… esos que un limeño tanto anhela. Todo acompañado de buena comida y buena compañía. ¿Qué más podía pedir?

Tamarin: cocina creativa y local

La propuesta gastronómica de Pumarinri está a cargo del chef Dennys Yupanqui, conocedor de selva y sus insumos, -buen amigo a quien conocí en Lima en el proyecto de los Food Trucks-, quien llegó hace unos meses a Tarapoto para remodelar la carta del hotel y desarrollar el concepto del restaurante. Aún está en ello. Pero no planeaba que le tomaría tanto tiempo y menos que las bondades de la selva tarapotina lo seducirían y lo convertirían en un gran estudioso de su despensa natural.

Dennys busca identidad, jugar con los insumos de la zona. Propone una carta regional y actualizada. En el Tamarin –nombre de una especie de mono, más conocido como “mono tití”-, trabaja directamente con las comunidades locales como la de Nuevo Lamas y Chumilla, quienes le proveen de productos que sirven de inspiración para una carta sencilla, pero creativa, cercana y apta para todo paladar. Acá, se aplica la trazabilidad y se respeta la cadena de producción. “La gente de Nuevo Lamas es muy responsable, nosotros les debemos muchos. El acceso es complicado, tardan cerca de dos horas caminando para traer sus productos, se esfuerzan mucho… Por eso siempre que podemos les llevamos turistas, incluso trabajamos con gente de allá en el hotel”. Comenta Dennys.

El comedor es abierto, mira al monte y sus verdes. Está techado, es sencillo, combina muy bien con la onda del lugar. La carta está dividida en tres pasos: El Comienzo, Los de Siempre y Los Puma. Predominan los insumos y sabores locales, infinidad de frutas y verduras estacionales, de las que hay para escoger siempre y cuando estén en temporada. Ese es el gran reto de Dennys. Encontrar aquellos insumos que no varíen mucho para poder crear con tranquilidad. Naranja, plátano, cocona, mango, papaya, yuca, cecina, choclo de la zona, chonta, aceitunas, taperiba, tilapia, doncella, chorizo amazónico, sacha culantro, hongos locales, cacao.

Chazuta y su Majambo

No podíamos venir a Tarapoto y perdernos su rico chocolate. Pumarinri ofrece un programa que te enseña la ruta del cacao de la zona. Pregunte por él, se lo recomendamos. Partimos rumbo a Chazuta, a una hora del hotel, para conocer a un grupo de emprendedoras mujeres, que hace unos años soñaron en grande con su cacao y hoy ven los resultados. La historia detrás de su éxito es admirable. Mishky Cacao es una asociación conformada por  mujeres que se creó en el 2009 con la finalidad de buscar una opción de cultivo alternativo a la hoja de coca, que por esos años imperaba en la zona. Integraron a sus esposos en el proyecto; ahora ellos trabajan en las chacras y ellas producen el chocolate. Poco a poco y con la ayuda de diversas entidades, compraron maquinaria, mejoraron su producción, y cumplieron su sueño de producir un cacao artesanal de alta calidad que ya asombra al mundo. Ahora, cuentan con una pequeña planta con lo necesario para elaborar las diversas versiones de un chocolate que tiene mucho más que buen sabor.

Nos recibe Marllory Sangama Saurin, hija de la presidenta de la Asociación. Maryorie ingresó a Mishky Cacao hace un año y aporta mucho más que juventud y ganas de salir adelante. Nos cuenta que mishky, significa “delicioso”, y que ella junto a las demás señoras o “las mishkys” como las llaman, que integran la asociación trabajan día a día por darle un valor agregado a su cacao. Junto a ella conocimos un poco más de la loable labor que realizan estas mujeres, que han logrado romper barreras culturales y sociales con su esfuerzo y por supuesto con su chocolate. Elaboran bombones, chocolates en barra, jaleas, –la última es la de cacao con kion- chocolates biter y para taza. De lejos la gran sorpresa fue su chocolate con cobertura de Majambo o Macambo al 60% (primo hermano del cacao), con el que ganaron medalla de oro, en la categoría de Chocolate Blanco, en el International Chocolate Awards 2015. ¡Nos encantó!

Atrás quedaron los premios y reconocimientos. Ahora, éstos les sirven de impulso para seguir trabajando. Por el momento esperan concretar dos negocios con unas empresas chocolateras francesas que quieren comprar sus granos para producir chocolate.

Para contactarlas:

mishky cacao chazuta oficial@facebook.com


Por Margite Torres P. / Fotos Cortesía Pumarinri Amazon Lodge y Margite Torres P.

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